¿Cuáles son y cómo funcionan los sistemas de asistencia de manejo?

El desarrollo de la electrónica ha permitido la incorporación de diversos sistemas que, mediante la combinación de cámaras, sensores y unidades de control, hacen más fácil nuestra vida al volante.

Cámara de visión trasera y sensores de estacionamiento

Autos que se mantienen solos en el carril, otros que frenan por sí mismos para no chocar, algunos que estacionan sin que toquemos el volante. ¿Magia? No, electrónica. Como contemporáneos quizás no percibimos cómo la electrónica, principalmente desde las primeras computadoras que aparecieron a principios de los ’80, se fue incorporando a nuestras vidas, lo que incluye a los automóviles.

Primero fue el encendido electrónico (que dejó en el olvido el distribuidor y los platinos), luego la inyección de combustible (que pasó a los carburadores al desván), le siguió el ABS (que evita bloquear las ruedas al frenar y tener dirección para esquivar) y más tarde los controles de estabilidad y tracción (que nos perdonan gran parte de los errores de conducción a alta velocidad).

Tras la mecánica y la seguridad, con el desarrollo y la miniaturización de dispositivos como sensores, cámaras, pantallas y otros elementos, hoy hasta los modelos más económicos están plagados de artilugios electrónicos que nos facilitan el manejo y la vida a bordo: desde la computadora de viaje hasta los sensores de estacionamiento y las cámaras de retroceso, casi universales hoy, pasando por asistentes a la conducción y la seguridad como las alertas de colisión frontal, de cambio de carril, de punto ciego y otras

Además, claro está, de todo lo que tiene que ver con la información, el entretenimiento y la conectividad; por ejemplo, el navegador (gracias a la tecnología GPS y la cartografía digital), las conexiones de audio vía USB y auxiliar para iPod, el ya antiguo protocolo inalámbrico Bluetooth y el más moderno mirroring (espejado) de nuestros celulares en la pantalla del auto mediante los sistemas Car Play para iPhone y Android Auto para teléfonos con este último sistema operativo. Todas estas funciones y aplicaciones dieron lugar a concentrar los comandos en interfaces a través de diales y pantallas primero, para dar paso luego a las actuales touch screen que, como los televisores, se miden en pulgadas.

En la actualidad, los dispositivos electrónicos están yendo aún más allá: nos ayudan a manejar. En efecto, aunque parezcan meros accesorios, vale la pena contar con varios de los llamados asistentes a la conducción (o ADAS, por Advance Driver Assistance Systems), que conjugan elementos electrónicos, ópticos, de sonido y de radar, para ayudarnos a conducir con mayor seguridad y confort. Entre ellos, éstos:

Sensores de estacionamiento y cámaras de retroceso. Los primeros emiten ondas de ultrasonido (que no percibe el oído humano), que permite a una centralita electrónica medir la distancia con los objetos a través de los ecos de retorno. Se los instaló en principio en los paragolpes traseros, pero en muchos modelos ya han pasado también a los delanteros y a los guardabarros, permitiendo un monitoreo de 360° para evitar raspones y golpes contra paredes, columnas u otros vehículos. Desde hace algunos años, en especial a partir de su uso en los autos de origen japonés, gran cantidad de modelos cuentan con una pequeña cámara posterior (se activa al engranar la marcha atrás), que nos permite ver en la pantalla de la consola central qué obstáculos o elementos están en nuestra trayectoria en reversa. Estos elementos vienen provistos de fábrica en muchos modelos, pero también pueden instalarse en el aftermarket sin dificultad.

Alerta de cambio involuntario de carril. ¿Un elemento por el que no gastaría dinero? Sin embargo, las distracciones al volante, sobre todo por el uso del celular durante la conducción, hacen a este dispositivo muy importante; por supuesto, las líneas de la autopista o la ruta deben estar bien pintadas. Hay varios tipos: los más simples utilizan sensores infrarrojos, cuyos haces de luz se reflejan en la pintura de dichas líneas; la señal es procesada en forma electrónica para activar la alarma en caso de desvío. Otros sistemas utilizan una pequeña cámara y su correspondiente procesamiento de imágenes, que anticipa el cambio de carril; aunque a veces puede generar algunas alarmas falsas, este sistema es más eficiente que el de los sensores infrarrojos. Por último, más sofisticados y caros son las alertas de cambio de carril mediante escaneo láser. Muchos modelos emiten una alerta luminosa y otros endurecen la dirección, que ofrece resistencia al cambio de carril

Control de velocidad de crucero adaptativo. Los mismos sistemas de alerta de cambio de carril también se utilizan para regular la velocidad de nuestra unidad en función de la del vehículo que nos antecede. El cruise control normal mantiene una velocidad fija y nosotros debemos acelerar o frenar para modificarla; el adaptativo regula la velocidad por sí solo.

Alerta de punto ciego. Es otro dispositivo basado en detectores de ultrasonido o cámaras, que monitorea la zona trasera a la altura de los guardabarros (sobre todo el derecho) para detectar autos o motos que pueden no ser percibidos mediante los retrovisores. En éstos (o en el parante derecho) se enciende una luz (o un ícono) de advertencia para el conductor.

Head-Up Display. Se trata de una tecnología inspirada en los aviones caza, que consiste en reflejar en el parabrisas, frente a los ojos del conductor, información como por ejemplo: velocidad del vehículo, mensajes de navegación y advertencias de tránsito. La idea es que el conductor no saque la vista del camino.

Alerta de colisión frontal. Varios modelos en nuestro mercado cuentan con una cámara en la parte superior del parabrisas, que trabaja en conjunto con sensores de radar, para monitorear el carril por el que avanza nuestro auto. Si el sistema detecta un vehículo adelante a una distancia aún segura, se activa un ícono verde (por lo general, un autito), que se torna ámbar si estamos muy cerca y en una serie de círculos rojos en el parabrisas si hay posibilidad de un choque inminente, a lo que suma una alerta sonora o pulsos en el asiento.

City Brake Control. Un elemento para los distraídos, pero a baja velocidad. Los vehículos dotados con este sistema de seguridad activa se frenan solos en forma automática al encontrarse frente a un obstáculo. Este dispositivo funciona a una velocidad de entre 5 km/h (para no entorpecer el estacionamiento) y 30 km/h.

Estacionamiento asistido. No son pocos los modelos medianos y de alta gama que tienen un dispositivo que, accionando un botón, puede estacionar el auto tanto en forma paralela como a 90°. En la mayoría, el conductor debe accionar el acelerador y el freno: el volante se mueve solo. Antes, se detiene el coche frente al potencial espacio para estacionar; al activar la función, el sistema mide el espacio utilizando un sensor ultrasónico colocado al costado del paragolpes delantero. Así compara el valor medido con la longitud del vehículo y decide si es posible estacionar allí en forma segura. Posteriormente, el sistema calcula el ángulo de dirección ideal para estacionar, basándose en la posición del vehículo con respecto al espacio existente entre otros autos estacionados, árboles, arbustos u otros objetos. Luego, el auto se dirige en forma automática en la dirección elegida. Lo único que debemos hacer, como se dijo, es apretar el acelerador y el freno. Igual que el resto de los asistentes, con éste también nos ahorramos posibles daños, estrés y dinero.

Fuente: Diario La Nación

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